sábado, 3 de septiembre de 2011
Óbito (Sangría)
Luz roja casi negra ocupa mi boca, luz que ennegrece mi cuarto oscuro. Rojo que ocupa mi vacío vacante, déjate ver a nosotros los que nos establecemos en la nada. Oscurece la flor que en mi pecho crece, refléjate sobre nuestros cuerpos de agua y destella apagada en mis multitudes. Confúndete en mis ojos y enciende mi mirada que te contempla.
Rojo casi negro que emana del manantial de mi boca, a veces te quiero afuera, galopando por el pavimento, empantanado en mi circunferencia, dibujando el contorno de mi muerte.
Rojo muerte casi blanco, cuenta las historias que escuchas en mis pasillos, cuéntame de nosotros. Hazme memorizar mis memorias que ya no veo ni escucho, que ya no huelo ni siento. Repite lo que se repite en mis cuartos, hazme saber lo que acontece en lo recóndito de mi nada.
Te quiero circulando, no te quedes estancada en mi barranco, te quiero transitando en la espaciosidad de mi corazón.
Rojo que oscureces mi cuarto oscuro, del que tanto se habla en mi boca: colorea mis palabras mientras yo, encumbro tu cuerpo con mi letra lóbrega y siniestra.
Rojo que almaceno, revélame, hazme saber cuándo se avecine la hora en que tenga que partir, cuéntame de los cuentos que cuentan en mis pasillos los alargados.
Recuento de los cuentos del cuento que es mi existencia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario