sábado, 3 de septiembre de 2011

Soñar en ti. (La noche)

Ennegresí mis pensamientos con mi tinta. Me oscurecí, yo y mis divisiones. Fuimos la noche junto a ti, fui la soledad que se siente cuando no se ve nada. Tu fuistes mi satélite, mi conciencia rosada. (Iluminamos cuando te escribo) Enciendo mi libreta con tinta negra. De la que hablan de ti por mis pasillos interminables. Mi letra líquida, espesa, lenta y viscosa.Iluminas con tu agua, tus particulas de luz. Iluminas mi noche: me vistes de algodon naranja, miel brillante y dulce. Fuímos la noche. Dabas sombra a mi sombra palpable, yo, yo fui tu luna que te circulaba.Te mirabamos con nuestros ojos. Me mirabas ocupada, habitada de mi deseo. Mi sueño diurno, mi desvarío que te cuenta, te enumera. Quiero quedarme dormido en tu polvo, tu perfume lejano.

El lunatico y los estirados

...les regalaba locura. La guindaba en los timpanos que lo escuchaban. Se repetia tu nombre con mi voz en sus cabezas. Decidieron extenderse. Te buscaban, languidas copias, colosas extensiones enamoradas de tus distintas caras.

Cuando nos multiplicamos

Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repíte-te Repito Repetidas veces.

Finalmente te habitamos

Te encontré perdida. Te perdiste, cuando buscabas enumerarnos. Perdistes la cuenta: uno, treinta, cincuenta... Te mirábamos muchos, lunáticos encantados con tus parajes inexplorados, tu miel, tu lejanía. Te perdistes mientras contabas todos los que de ti contábamos. Te econtré desorientada. Nos encontrastes con las pupilas contraidas. Te encontrastes en mis contrastes, te encontramos sola. (Componte con mis composiciones) Te hablamos y callastes, te imaginé sonriéndome. Nos encontramos en tu mirada y estuvimos concientes que ya te habitábamos. (Fuimos contigo lo que ya fuistes en nuestros corazones) Venias desde ti misma: callada, lejana, hermosa. Te encontré encontrándonos, multiplicando mis multitudes de individuos individuales que te adoran. Te miramos... y sonreimos.

Elegía del paralelo opuesto y mi soledad individual.

Me limpio las manos para quitarme el rojo de las manos. El rojo que quedó cuando te desterré de mi pecho. Fuente de sangre que se eleva, sombrilla vizcosa que se rinde en el asfalto. Me desbordo, mar rojo, caudaloso océano se fuga de mis adentros. Prisionera mia: inventada y desterrada de la tierra de mis abismos. Flores que regaba en el vacio. Momentos a solas con nosotros y ustedes. Te arranco como arrancan los niños las flores porque son hermosas. Te arranco enamorado, y me vacio denuevo, de ese rojo tuyo que tan bien cuidé. Crecieron a oscuras, todas ustedes. Fueron, en la nada, mi compañia ausente. Las alimente con mis amores, con mis ojos, las regué con mis letras: refrescante deseo de cuidarte. (mis manos rojas, pintadas de mi sangre, motivadas por tu corriente) Me quito el rojo que murió, rojo mustio: quemado por la realidad, fatigado por su peso. Sueño que envejece y que se observa morir apresuradamente. Sueño a solas. Te quité lo marchito y te guarde en mi recuerdo, te alimente con mis lagrimasy con la poca sangre que quedaba en mi cuerpo, para que sueñes con nosotros tu muerte. Cenizas, cenizas que ahora el viento controla salen huyendo como viuda descorazonada, se hacen nada y me siguen ocupando.

Ver a nos: otros juntos

Fuimos el amarillo soportado, el sol estatico en el cielo. Amarillo que nos bañas: nutre nuestros cuerpos con tu luz. (negro sobre amarillo, la noche iluminada) Amarillo vespertino, espacio del sueño en donde las encuentro; acostadas sobre el todo, inundando nuestras ciudades con tus manjares, llenandome de ti.

Óbito (Sangría)

Luz roja casi negra ocupa mi boca, luz que ennegrece mi cuarto oscuro. Rojo que ocupa mi vacío vacante, déjate ver a nosotros los que nos establecemos en la nada. Oscurece la flor que en mi pecho crece, refléjate sobre nuestros cuerpos de agua y destella apagada en mis multitudes. Confúndete en mis ojos y enciende mi mirada que te contempla. Rojo casi negro que emana del manantial de mi boca, a veces te quiero afuera, galopando por el pavimento, empantanado en mi circunferencia, dibujando el contorno de mi muerte. Rojo muerte casi blanco, cuenta las historias que escuchas en mis pasillos, cuéntame de nosotros. Hazme memorizar mis memorias que ya no veo ni escucho, que ya no huelo ni siento. Repite lo que se repite en mis cuartos, hazme saber lo que acontece en lo recóndito de mi nada. Te quiero circulando, no te quedes estancada en mi barranco, te quiero transitando en la espaciosidad de mi corazón. Rojo que oscureces mi cuarto oscuro, del que tanto se habla en mi boca: colorea mis palabras mientras yo, encumbro tu cuerpo con mi letra lóbrega y siniestra. Rojo que almaceno, revélame, hazme saber cuándo se avecine la hora en que tenga que partir, cuéntame de los cuentos que cuentan en mis pasillos los alargados. Recuento de los cuentos del cuento que es mi existencia.

Aire que sofoca

Ausentes nadan los que en multitudes caminan, los inundados que inundan los abismos de este mundo corpóreo. Ausentes respiran los airosos aislados en su aislamiento sofocante.

Requiem

Dividamos los sonidos en esfericos edificios. Organiza el silencio dividido entre el ruido, que tenga espacios para pensarte; momento quieto donde somos musica; intermitentes tiempos despoblados. Imitemos a Dios y ocupemos evacuados sus ciudades, juguemos con la letra, increibles creaciones mentirosas acostadas en un papel redondo: espacio en donde nos encontramos. Dulce mu er te. Paraliza lo paralelo, encontremonos lejanos. Misteriosa pluralidad que me orbita, colmena exquisita: fuguemonos estaticos, poblemos el cosmos, con nuestro pensamiento de nosotros mismos encontrados entre si. Amarga vi u da. (Te repito: componte con mis composiciones, cancion dulce y oscura, mi obra maestra)

Opuesto

Me topé conmigo mismo. Hicimos como que nunca nos vimos. Nos ignoramos. Corrimos. Huimos espantados pero nos encontramos recostados de nuestras espaldas.

Cálido

Me derrite el sol que es tu cuerpo. Consumido florezco rociado de sal. Amarillo armadillo, naranja naranja. Con el cielo untado de miel, durmamos afuera, en la misma piel.