sábado, 3 de septiembre de 2011
Elegía del paralelo opuesto y mi soledad individual.
Me limpio las manos para quitarme el rojo de las manos. El rojo que quedó cuando te desterré de mi pecho.
Fuente de sangre que se eleva, sombrilla vizcosa que se rinde en el asfalto. Me desbordo, mar rojo, caudaloso océano se fuga de mis adentros.
Prisionera mia: inventada y desterrada de la tierra de mis abismos.
Flores que regaba en el vacio. Momentos a solas con nosotros y ustedes. Te arranco como arrancan los niños las flores porque son hermosas. Te arranco enamorado, y me vacio denuevo, de ese rojo tuyo que tan bien cuidé.
Crecieron a oscuras, todas ustedes. Fueron, en la nada, mi compañia ausente. Las alimente con mis amores, con mis ojos, las regué con mis letras: refrescante deseo de cuidarte.
(mis manos rojas, pintadas de mi sangre, motivadas por tu corriente)
Me quito el rojo que murió, rojo mustio: quemado por la realidad, fatigado por su peso.
Sueño que envejece y que se observa morir apresuradamente. Sueño a solas.
Te quité lo marchito y te guarde en mi recuerdo, te alimente con mis lagrimasy con la poca sangre que quedaba en mi cuerpo, para que sueñes con nosotros tu muerte.
Cenizas, cenizas que ahora el viento controla salen huyendo como viuda descorazonada, se hacen nada y me siguen ocupando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario